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AJO...derse far_mafia X, os ha salido un competidor

20090329162555-ajo-efecto-medicinal.jpg23/07/09: Ya tenia ganas de publicar un pequeño post relacionado con las medicinas naturales. En estos tiempos convulsos en los que los matrixmedia nos bombardean a diario con nefastas noticias acerca de la gripe porcina y la que nos viene encima de cara al otoño e invierno, me apetece hablaros sobre un remedio natural que está al alcance de todos nosotros. Y lo hago porque se me revuelven las tripas después de ver todo el espectáculo mediático que han organizado acerca de las vacunas contra el virus de la gripe H1N1 y el retroviral TAMIFLU del inefable Donald  Rumsfeld.

Hoy la Trinitaria (Trinidad Jimenez-Ministra de Sanidad), ha presentado en sociedad la campaña de vacunación contra esta farsa construida artificialmente que es la gripe puerca. Debo confesaros que me ha resultado tan sumamente artificial todo el acto que incluso he sentido ganas de vomitar, en serio. Los que otrora se estaban lanzando los trastos a la cabeza, insultando y denunciando corruptelas mutuamente (PPSOE), se les ve en estos montajes-farsa compadreando y riendose juntos y a hurtadillas. Lo siento, pero a mi no me huele bien. Sospecho que existen muchos intereses farmaceuticos y por tanto económicos, por medio. Eso en el mejor de los casos, porque ni nos ponemos a pensar en que todo este asunto del virus H1N1 conducirá a un genocidio mundial en el que, supuestamente, perecerá el 90% de la población por culpa de la vacuna, no podriamos conciliar el sueño...mejor abstraerse de esos pensamientos y enfocarlos en positivo.

Constantemente nos hacen creer que la farmacopea actual resuelve y cubre todas nuestras necesidades en cuanto a dolencias y enfermedades que padecemos a lo largo de nuestras vidas. Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que la farmacopea actual solo busca "clientes fieles" que consuman sus productos permanentemente. Por eso cada vez hay menos fármacos que curen las enfermedades pero que, curiosamente, si alivian sus sintomas, de tal suerte que si dejamos de ingerirlos volveremos a padecer los inconvenientes de la enfermedad origen. A eso le llamo yo "fidelizar al cliente". De esta forma los ingresos económicos y la cuenta de resultados de las corporaciones farmaceuticas de la Mafia X, reflejarán saldos muy positivos y por tanto grandes beneficios para la corporación. Es una manera más de esclavizarnos y matarnos lentamente.

¿Como es posible que en pleno siglo XXI vivamos en una sociedad de enfermos donde 2 de cada 3 tiene una dolencia crónica?. Quitaros la venda de los ojos, amigos, nuestra salud es su negocio y con ese pretesto experimentan con nuestros cuerpos y practican con el genero humano la eugenesia encubierta. Nos engañan y nos ocultan información primordial que resolveria los males del mundo (hambre, enfermedades, energía, etc). En este caso la información que tratan de arrinconar y ocultarnos, fluye por la red, libre para todo aquel que la quiera captar. Me refiero a los llamados "Remedios Naturales" de toda la vida. Estos remedios han demostrado sobradamente su efectividad contra una amplia gama de enfermedades de todo tipo. Yo no soy médico y no pretendo hacer de este post un tratado sobre medicina natural, ni mucho menos. Solo trato, como siempre hago, de suscitar el interes del lector de este blog y que empiece a investigar por su cuenta.

Hace algunas semanas publiqué un post sobre la plata coloidal y sus propiedades (yo me tomo 10 gotas al día en ayunas de forma preventiva) y hoy pretendo hablar sobre el AJO y sus propiedades. Próximamente hablaré sobre el aceite de rateros, el laetril o amigdalina B-17 y otros remedios de los que vaya teniendo conocimiento.

Antes de empezar a hablar sobre las excelencias del Ajo (Alliun sativum L.), debo confesar que hace poco más de un año era consumidor habitual de fármacos para tratar varios problemas que padezco y que me impiden llevar una vida normal. Son poblemas de índole traumatológico, neurológico y de hipertensión arterial. Para el tratamiento de todos ellos debia de tomar al día un total de ¡¡10 pastillas, pildoras, capsulas, sobres y gotas!!, eso sin contar diferentes tratamientos quirurjicos en la columna, que se han traducido en 40 pinchazos sumando las infiltraciones de esteroides y los bloqueos facetarios por radiofrecuencia. Resultado: sigo igual o peor, bueno peor no, porque mantengo una actitud positiva y desde hace unos meses lo llevo mucho mejor. Justo desde el momento que comencé en este proceso del despertar de la conciencia.

Progresivamente he ido dejando de tomar todos los fármacos que me habian prescrito y a fecha de hoy ya no no tomo "na de na" que proceda de la Far_mafia X. Precisamente lo último que he dejado de meterme ha sido la puta pastilla de la tensión; todos los días me tenia que tomar una píldora de 20mg de enalapril y desde hace dos semanas he sustituido la dichosa pildorita por la ingesta de un ajo por la mañana, antes del desayuno. ¡Por fin me he liberado de las cadenas medicamentosas de la far_mafia X!.

ajo.jpgPor eso me apetece hablar de este preciado bulbo, porque su existencia siempre ha estado ligada a sus propiedades medicinales y mágicas. En Grecia y Roma el ajo se consideró un potente afrodisíaco y en la época medieval se usó el ajo para librarse de brujas, vampiros y malos espíritus. Durante la II Guerra Mundial se repartía entre los soldados para que tuvieran un remedio contra las heridas.. Pero al margen de mitos y leyendas entraré en materia y expondré un resumen, lo más comprensible posible,  sobre esta panacea que nos brinda la Madre Naturaleza.

El ajo es una planta herbácea sobradamente conocida, y que se cultiva a gran escala en nuestro país debido a su gran consumo. La planta está provista de unas largar hojas, estrechas y planas en su mitad inferior. En el nacimiento de las hojas superiores crecen flores reunidas en umbela de color blanco-verdoso, en las epocas de primavera-verano. La planta como bien sabemos, produce un bulbo con numerosos gajos que conocemos comunmente por dientes de ajo, con un olor y sabor bastante fuerte. Desde épocas remotas, además de para sazonar comidas, se ha utilizado para curar diversas enfermedades.

El ajo es uno de los medicamentos más potentes que nos ha regalado la madre Naturaleza gracias a sus nutrientes y amplísimas propiedades o beneficios. Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales demostradas experimentalmente: Efecto hipotensor a dosis altas, fluidificante de la sangre - muy utilizado por personas que han padecido trombosis, embolias o accidentes vasculares-, hipolipemiante -disminuye el colesterol LDL, es decir el nocivo para el cuerpo-, antibiótico y antiséptico general, estimulante de las defensas, vermífugo, callicida...

Información nutricional del ajo

  • Su contenido en alicina lo convierte en un alimento con grandes propiedades terapéuticas.
  • Su aporte en ajona, sustancia volátil que se obtiene al ser machacado, lo hacen un aliado contra los coágulos de sangre, recomendándose en enfermedades cardiacas.
  • Por su alto contenido en potasio, colabora en la eliminación de toxinas.
  • Ofrece Magnesio, el cual ayuda en la reducción de azúcares y en menor cantidad calcio, hierro, selenio, sodio y zinc      

El ajo, es considerado, uno de los vegetales curativos, más importantes. En los últimos años, se le ha estado dando, mucha más importancia y difusión a este vegetal, y a tratar de educarnos para estimularnos en su consumo, brindándonos mucha más información sobre todas sus propiedades y sobretodo, como actúa, como medio preventivo y curativo en las distintas enfermedades.

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Todas las grandes civilizaciones tuvieron en cuenta las amplias propiedades terapéuticas del ajo. Egipcios, hebreos, sumerios, griegos y romanos -entre otros pueblos- lo consideraron primordial para alimentar y sanar el cuerpo. Como condimento en la alimentación o como remedio natural para el tratamiento de múltiples dolencias se trata pues de una de las plantas aromáticas comestibles y medicinales que recomiendan sin excepción los nutricionistas, los naturópatas y cada vez más médicos -los que no se han formado por su cuenta son analfabetos en Nutrición- ya que está considerado, por sobradas razones, una auténtica panacea.
Y es que los medios actuales han permitido confirmar que la sabiduría ancestral sobre el ajo estaba justificada. Hoy se sabe que se trata de una excepcional fuente de vitaminas A, B1, B2, B3, C y E; además contiene agua, carbohidratos, proteínas, fibra, potasio, fósforo, calcio, hierro y sodio y se la considera una de las plantas más ricas en selenio y germanio orgánicos. También contiene adenosina -una sustancia química común en las plantas del grupo del ajo (cebollas, cebolletas, puerros, etc.)-, principal responsable de su capacidad para bloquear la agregación de plaquetas y fluidificar la sangre.
Además las cubiertas externas del ajo -y de la cebolla- contienen gran cantidad de pectina, una fibra gelatinosa que terapéuticamente se utiliza para combatir la diarrea, incrementar el torrente del plasma sanguíneo y disminuir el nivel del llamado "colesterol malo" y de los triglicéridos tanto en la sangre como en el hígado. Otro componente del ajo es el ajoeno, un eficaz anticoagulante que ha demostrado además un gran espectro de acción contra hongos y levaduras nocivas como el aspergillus niger -presente frecuentemente en el canal auditivo externo- y la cándida albicans que es causa, entre otras dolencias, de la vaginitis y la ubrera oral.
Sin embargo, quizás los compuestos más valiosos del ajo sean sus aminoácidos sulfúreos y, entre ellos, especialmente la alicina que es fruto de la mezcla de uno de estos aminoácidos con la enzima alinasa. Estos aminoácidos sulfúreos tienen un marcado efecto antibacteriano y antivírico, contribuyen a aumentar los leucocitos y los macrófagos, reducen la presión sanguínea, alivian el asma y la bronquitis, mejoran la función cardiaca y la circulación de la sangre y ayudan al cuerpo a eliminar toxinas nocivas. Además, el azufre es un elemento imprescindible si queremos librarnos del cáncer y disfrutar de buena salud.
En fin, en lo que coinciden los expertos es en que lo que hace que el ajo sea tan eficaz es el efecto combinado de sus cerca de cien compuestos diferentes. Y eso que muchos opinan que éstos no son más que la punta del iceberg y que en los próximos años podrían descubrirse muchos más.

PROPIEDADES TERAPÉUTICAS

A lo ya dicho cabe agregar que investigaciones realizadas en las últimas décadas han demostrado que el ajo también inhibe el crecimiento de los estafilococos, los estreptococos y las bacterias causantes de la disentería y del tifus. Además está demostrada su efectividad para combatir microorganismos resistentes a ciertos antibióticos -destruye las bacterias patógenas en los intestinos sin dañar la flora natural que interviene en la digestión- y aumenta las defensas naturales del organismo.
También se sabe que es un desinfectante 50 veces más potente que el alcohol de 90º o el zumo de limón además de ser un excelente antiinflamatorio. De ahí que se emplee tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones de todo tipo siempre que éstas no sean de carácter agudo o mortal. Es decir, es útil en infecciones de boca, garganta o pecho -resfriados, toses, bronquitis, sinusitis, laringitis, rinitis, asma y gripe (además es un buen expectorante)-, infecciones de estómago (diarreas y gastroenteritis); infecciones de la piel (pie de atleta, tiña, etc.) e infecciones del aparato genitourinario como la candidiasis o las aftas. Por otro lado, el ajo es una manera natural de evitar la infección por salmonelosis ya que en los preparados a los que se añade se anula el riesgo de que exista la bacteria que lo causa.
Bueno, pues además de ser el antibiótico natural por excelencia el ajo ocupa una posición privilegiada en la lucha contra los problemas cardiacos, posición en la que ningún otro remedio lo iguala. Esto, al menos, es lo que mantiene el doctor Stephen Fulder en su libro El poder curativo del ajo en el que a este respecto explica que puede reducir significativamente los niveles en sangre de triglicéridos y "colesterol malo", disminuir la presión arterial, fluidificar y purificar la sangre y prevenir la coagulación o la trombosis en los vasos sanguíneos. Es decir, que protege el corazón y el sistema circulatorio contra las tres causas principales de arteriosclerosis y ataques cardiacos. ¡Y lo hace simultáneamente, algo que no logra ninguno de los fármacos existentes en el mercado! En cuanto al nivel de colesterol malo en sangre más de una treintena de estudios clínicos han demostrado que tomar entre uno y dos dientes de ajo al día reduce la tasa de "colesterol malo" una media de un 15% lo que, según el doctor Fulder, es suficiente para reducir el riesgo de ataque al corazón ¡en un 30%! Mantiene el autor, asimismo, que este bulbo es uno de los mejores remedios anticoagulantes que se conocen.
Y no se agotan aquí las propiedades del ajo. Por ejemplo, se le reconoce cierta capacidad analgésica para aliviar los dolores de cabeza y de las muelas así como las neuralgias. También es eficaz para evitar el estreñimiento, las varices y las hemorroides. Ayuda en los problemas musculares (tensión muscular, artritis, artrosis, reumatismo, gota y ciática) y previene los problemas renales.
Es igualmente efectivo para mantener a raya los radicales libres y por eso se recomienda acompañar de ajo los platos compuestos por alimentos fritos, a la brasa o congelados ya que todos ellos generan en el organismo cantidades significativas de estos nocivos elementos.
Para los diabéticos es asimismo un aliado interesante ya que reduce los niveles de azúcar en sangre y estimula el proceso de absorción de la misma. Diurético y estimulante del tono vital posee además una indudable acción terapéutica sobre el hígado, el páncreas y las glándulas tiroidea, pituitaria y suprarrenales. Hasta combate el acné, las verrugas, las picaduras de insectos e, incluso, evita las canas si se fricciona directamente ajo sobre el cuero cabelludo.
Y aún hay más: se ha constatado que la tasa de cáncer de estómago en consumidores de ajo es un 60% menor que en aquellos que no ingieren ajos u otras plantas afines como cebollas, cebolletas y puerros. De hecho, ya se determinó ¡en 1953! -cuando se hicieron los primeros estudios sobre ajo y cáncer- que la alicina ofrece una interesante protección contra el cáncer al ayudar al organismo a eliminar las células cancerosas por lo que se le considera una más que recomendable herramienta preventiva.
Además el ajo fresco es un remedio calorífico. El acaloramiento que produce al masticarlo nos hace sudar y eliminar toxinas, incluidos los metales pesados que se almacenan en nuestro organismo.
En fin, por todo lo dicho -y que al parecer no es más que una mínima parte de las propiedades terapéuticas que podrían llegar a conocerse- no cabe duda de que el ajo es uno de los productos naturales más efectivos para evitar la enfermedad y mantener la salud.

UNO AL DÍA

En suma, el ajo es un alimento terapéutico inocuo y tras su ingesta nunca se han observado efectos negativos para la salud sino más bien innumerables beneficios. De hecho, es consumido por millones de personas a diario en todo el mundo sin que se tenga noticias de efectos secundarios en ningún caso. No se ha constatado el más mínimo malestar ni siquiera cuando -como recoge el doctor Fulder en su libro- alguien toma 200 mg de aceite de ajo al día (el equivalente ¡a 70 dientes1).
Sólo una prevención: como el ajo es anticoagulante deberá abstenerse de tomarlo si va a ir en breve al quirófano. Por lo demás, los profesionales de la salud recomiendan tomar uno o dos dientes de ajo cada día porque se le considera capaz de prevenir gran número de dolencias, incluido el cáncer. Y si se decide a hacerlo pero le preocupa el mal olor corporal -especialmente del aliento- sepa que éste puede combatirse masticando hojas frescas de perejil, menta fresca o apio. Luego basta con enjuagarse la boca con agua y unas gotas de limón. Otra posibilidad es prepararse una infusión de tomillo, eucalipto, romero o manzanilla pues todas ellas perfuman el aliento. Así podrá beneficiarse sin ningún inconveniente de las múltiples propiedades terapéuticas de este producto natural. Y es que como dice un conocido refrán francés, L'ail est sante. Mangez de l'ail. Es decir, "El ajo es salud. Cómalo". (Laura Jimeno-Discovery Dsalud)


El ajo se emplea desde la antigüedad para prevenir y tratar multitud de trastornos de la salud. De hecho,es:

  • Cardioprotector
  • Hipotensor
  • Anticolesterolemiante
  • Hipolipemiante
  • Fluidificante y purificador de la sangre
  • Vasodilatador
  • Antibiótico natural
  • Fungicida
  • Desinfectante
  • Vermífugo
  • Antiséptico de amplio espectro
  • Anticoagulante
  • Expectorante
  • Descongestionante
  • Diurético
  • Estimulante
  • Antipirético
  • Afrodisíaco (al menos así lo consideraban los egipcios)



¿Cómo usarlo?

El ajo se puede comer crudo, machacado, cocido, frito, asado, en forma de aceite, en cápsulas, en tabletas, en bebidas preparadas, macerado en agua, en alcohol, inhalado y aplicado directamente en forma de cataplasmas, emplastos o compresas. Aconsejan comerlo crudo ya que cocido pierde más del 90% de su efectividad.

Como ya he dicho, el ajo produce mal aliento y transpiración desagradable, pero esto sólo ocurre por un corto período de tiempo, es decir mientras se expulsan las toxinas acumuladas en el organismo, una vez liberadas éstas, ya no se despide mal olor, ni en el aliento, ni en la transpiración, ni siquiera en la orina y las deposiciones. Esto es debido a que ese olor desagradable que se atribuyen a los ajos, no es debido a los ajos propiamente dicho, sino a las toxinas acumuladas en el organismo que, al combinarse con los activos principios eliminadores del ajo, despiden ese olor desagradable.

Esto se puede entender fácilmente con este ejemplo. Una persona que practica una alimentación sana y natural, donde el ajo ocupa un lugar preferencial, no desprende ese olor tan desagradable que se le atribuye al ajo, pero sí ocurre esto, en aquellas personas que comen ajo, pero a su vez continúan una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas, embutidos, bebidas alcohólicas, etc. En estos casos lo que sucede, es que el ajo continua constantemente, eliminando toxinas, producidas por la mala alimentación, y es justamente, la constante eliminación de estas sustancias, la que producen ese olor desagradable, no el ajo.


LA CURA TIBETANA DEL AJO

Cura tibetana del ajo es la cura más sencilla, eficaz y barata que existe. Cualquiera puede prepararla en casa y beneficiarse de las propiedades del ajo. La Cura tibetana del ajo es conocida desde la antigüedad, es corta pero sus beneficios no tienen fin.

¿Qué es la cura tibetana del ajo?

Es una cura a base de ajo macerado, según una receta encontrada en un monasterio budista del Tibet. Desintoxica el cuerpo.

Ingredientes para la cura tibetana del ajo

  • 350 g. de ajos crudos, pelados y triturados.
  • ¼ de litro de Aguardiente o alcohol de 70º para uso interno

Elaboración de la cura tibetana del ajo

Poner los ajos triturados junto al Aguardiente o alcohol dentro de un tarro de cristal.
Cerraremos el bote bien fuerte y lo pondremos en el refrigerador (nevera) durante 10 días. Después de estos días lo filtraremos con un colador de gasa o tela fina.
Este líquido lo volvemos a meter en el tarro y lo tendremos en la nevera durante 2 días.
Tras los 2 días ya está listo para tomar.

Modo de empleo y dosificación de la cura tibetana del ajo

Lo tomaremos en gotitas, con un poco de agua o leche, antes de las tres comidas principales siguiendo las pautas de esta tabla:

DIAS DESAYUNO COMIDA (Almuerzo) CENA
1 1 gota 2 gotas 3 gotas
2 4 gotas 5 gotas 6 gotas
3 7 gotas 8 gotas 9 gotas
4 10 gotas 11 gotas 12 gotas
5 13 gotas 14 gotas 15 gotas
6 16 gotas 17 gotas 18 gotas
7 17 gotas 16 gotas 15 gotas
8 14 gotas 13 gotas 12 gotas
9 11 gotas 10 gotas 9 gotas
10 8 gotas 7 gotas 6 gotas
11 5 gotas 4 gotas 3 gotas
12 2 gotas 1 gotas 25 gotas

A partir de este día tomaremos 25 gotas tres veces al día hasta terminar el frasco.
Según la tradición, no puede repetirse el tratamiento antes de 5 años.

Ventajas o beneficios de la cura tibetana del ajo

    El ajo según los estudios médicos tiene claros efectos
  • Mejora el sistema inmune fortaleciendo así nuestra resistencia frente a las infecciones.
  • Ayuda a eliminar el colesterol.
  • Es de gran eficacia para la hipertensión y los problemas de circulación

Según el manuscrito tibetano, sus beneficios son los siguientes

  • Limpia el organismo de las grasas y lo libera de los cálculos depositados.
  • Mejora el metabolismo y disminuye el peso del cuerpo llevándolo al peso normal.
  • Deshace los coágulos de sangre y vuelve más elásticos todos los vasos sanguíneos curando también la  arteriosclerosis.
  • Cura la isquemia, la sinusitis, la hipertensión y las enfermedades bronco pulmonares.
  • Cura el diafragma y el miocardio enfermo.
  • Hace desaparecer el dolor de cabeza.
  • Cura la trombosis del cerebro, la artritis y la artrosis.
  • Cura el reumatismo, la gastritis, las úlceras de estómago y las hemorroides.
  • Absorbe todo tipo de tumores internos y externos.
  • Cura los disturbios de vista y oído.
  • En general todo el organismo se recupera.
  • Inconvenientes de la cura tibetana del ajo

    El primer inconveniente es que es una lástima que si te va bien no lo puedas repetir como mínimo una vez al año. Eso, por lo menos, es lo que dice el manuscrito. Científicamente, a priori, no tiene ninguna contraindicación conocida actualmente.
    Las personas con un estómago muy débil o fácilmente irritable deberán observar que tal les sienta el remedio.
    No deben tomarlo las personas con úlceras intestinales.
    En general todas las personas que tomen alguna medicación (sobre todo si es "para no tener la sangre espesa" o sea anticoagulantes) es conveniente preguntar primero al médico o especialista.

    Observaciones de la cura tibetana del ajo

    El color verdoso que adquiere el alcohol macerado con los ajos es completamente normal debido a ciertos principios activos que contiene el ajo.
    Una vez el preparado está listo hay que guardarlo en la nevera o frigorífico, si bien en caso de realizar un viaje puede llevarse en un botecito de cristal con cuentagotas para no interrumpir el tratamiento.
    Durante los primeros días pueden producirse manifestaciones y reacciones como erupciones cutáneas, mareos o dolor de estómago. Muchas de estas causas son debidas a la acción desintoxicante del ajo en nuestro organismo.

    En todos los casos  recomiendo consultar con tu médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este articulo tiene una función meramente informativa.

    (Fuente: En buenas manos)

    Mas información en: http://www.alimentacion-sana.com.ar/Informaciones/novedades/ajo2.htm



    EL AJO EN LA COCINA

    84552_g.jpg

    No hace falta decir que el ajo es pieza fundamental en la cocina mediterranea es un importante aliado que sirve para sazonar carnes, verduras y vegetales. También puede consumirse en aliños para ensaladas, consomés, carnes o como condimento para los platos salados. Su preservación y almacenamiento debe hacerse en lugares secos, pues la humedad tiende a volatilizar sus componentes o acelerar su descomposición.

    Consejos de conservación

    En polvo
    Si quiere almacenar el ajo en polvo, dore 15 dientes de ajo, cuando ya estén crujientes retírelos del fuego, deje que enfríen y tritúrelos bien. El resultado guárdelo en un recipiente hermético.

    En esencia
    En una botella de vidrio vierta cuatro onzas de aceite de oliva, junto con 10 ó 15 dientes de ajo pelados. Deje reposar la fórmula durante 30 días y luego úsela para condimentar sus comidas.

    En boquitas
    Caliente una plancha de metal o una sartén, luego pele de 50 dientes de ajo y dórelos bien. Cuando ya estén suaves, retírelos del fuego y deje que se enfríen, almacénelos o sírvalos en sus aperitivos.

    En reserva
    Para mantener en buen estado los dientes de ajo, almacénelos en un frasco de vidrio oscuro herméticamente tapado.

    Fuente: prensalibre 


    VARIEDADES Y CONSEJOS SOBRE SU CULTIVO

    Existen tres variedades de ajo:

    1. - Blanco común (envoltura de dientes plateada, tardío, se consumen secos).
    2. - Rosa temprano (envoltura de dientes rosácea, se consumen tiernos, precoz).
    3. - Rojo (envoltura roja, la pigmentación pasa a los dientes de color rojo, dientes gruesos y cortos, más precoces que los blancos).

    CULTIVO DEL AJO

    Preparación del terreno:




    El ajo es una hortaliza resistente y fácil de cultivar.

    El ajo prefiere los suelos ligeros, así que remueve bien los que sean más pesados.

    Las labores deben comenzar unos seis meses antes de la plantación y consistirán en una labor de arado profunda (30-35 cm) seguida de 2 ó 3 rastreadas cruzadas Con esta primera labor se enterrarán los abonos orgánicos.

    Caballones es el sistema más empleado y el más adecuado para cultivar ajos en lugares con problemas de suministro de agua.

    Los caballones pueden construirse con arados de vertedera alta o con azadones.

    El ancho de los surcos será de 50 cm y los bulbillos se plantarán a 20 cm entre sí y a 20-25 cm entre líneas.

    La profundidad a la que se planten dependerá del tamaño del bulbillo, aunque suele ser de 2-3 cm ó 4 a lo sumo.

    Siembra:

    plantacionajos.jpg

    Desgranar los bulbos cinco o diez días antes de la siembra para evitar que se deshidraten, ya que el almacenaje prolongado de la semilla desgranada, provoca la pérdida de humedad o "vaciado de los dientes", con lo que pierden su poder germinativo.

    Para sembrar una hectárea se necesitan alrededor de 700 kg de bulbillos.

    Es muy importante que la siembra se efectúe a parir de la luna creciente pero nunca en luna llena ya que os podéis encontrar con la sorpresa de que a los dos días os encontréis los ajos salidos fuera de la tierra.

    Se coloca la semilla con la punta hacia arriba.

    Se recomienda sembrar los dientes más grandes a 10 centímetros de distancia y los medianos a 8.

    Posteriormente, se cubre la semilla con una capa de tierra de 4 a 5 centímetros con otro paso del tractor y utilizando rejas grandes que a la vez formarán el surco.

    Plantar los dientes uno a uno verticalmente, en hoyitos de 8 cm de profundidad y 15-20 cm de separación.

    Otra posibilidad es plantarlos en macetas, una por diente, y colocarlas en una cajonera fría hasta que se vayan a trasplantar en primavera.

    Sembrar en otoño, ya que para obtener unas buenas cabezas de ajo es preciso que la planta pase varias semanas a bajas temperaturas.

    Después de sembrar, se aplica el primer riego, procurando que el agua fluya lentamente y suba por porosidad al lomo del surco; sin embargo, se debe evitar encharcamientos o que el agua rebase el lomo del surco, debido a que se forma una costra dura que dificulta la emergencia de la planta.

    Riego:

    De acuerdo con las condiciones climáticas de la región, los requerimientos de humedad de la planta en sus diferentes etapas de desarrollo y a de la textura del suelo, los primeros seis o siete riegos se deben aplicar cada 15 a 25 días.

    Diez días después del primer riego, se recomienda aplicar otro riego ligero, con el fin de favorecer la germinación de las semillas que no lo hayan hecho en el primer riego. Con esto, se logra la emergencia de un buen porcentaje de plántulas.

    Después, cuando las temperaturas comienzan a elevarse, los riegos deben ser más frecuentes, con intervalos entre ocho y diez días.

    El último riego se debe aplicar a los 15 o 20 días antes de la cosecha.

    Los ajos no suelen regarse teniendo fama de ser más fuertes aquellos que provienen del llamado cultivo de secano, sin embargo sí necesitaran ser limpiados de hierbas competentes.

    Abonado o fertilización:

    El ajo es una planta muy sensible a los excesos o deficiencias de fertilizantes.

    Se requiere de una buena preparación del terreno para facilitar la siembra, favorecer la emergencia y el desarrollo del cultivo.

    Los abonos orgánicos maduros deben ser incorporados uniformemente en el terreno algún tiempo antes de la siembra.

    Los nitrogenados nítricos se distribuyen en 1-2 veces durante el ciclo vegetativo.

    El abono fosfórico favorece la conservación del producto.

    La mitad del nitrógeno, todo el fósforo y todo el potasio se debe aplicar al momento de la siembra o antes del primer riego de auxilio y el resto del nitrógeno a los 50 0 60 días después de la primera aplicación.

    Los excesos de nitrógeno, no aumentan los rendimientos y calidad de ajo; sin embargo, sí provocan pérdida de calidad, ya que los bulbos se abren y además se alarga el ciclo vegetativo del cultivo.

    Labores:

    Se sugiere dar de tres a cuatro cultivos durante el ciclo para eliminar la maleza, arropar la humedad, mantener el suelo mullido y lograr una mejor infiltración del agua de riego.

    Procure que las rejas de la cultivadora se coloquen al centro del caño del surco para no dañar las raíces.

    Es de suma importancia mantener el cultivo limpio de malas hierbas, mediante las escardas oportunas.

    Plagas y enfermedades del ajo:

    - Mosca de la cebolla.
    - Tiña del puerro (insecto).
    - Roya del ajo (hongo).
    - Mildiu (hongo).

    Recolección:

    Se recolectan en junio-julio (Hemisferio Norte), pero hay que dejarlos secar antes de su comercialización.

    En las plantaciones de otoño son necesarios 8 meses para llegar a la cosecha y 4 meses o 4 meses y medio en las plantaciones de primavera.

    El momento justo para la cosecha corresponde a la completa desecación de las hojas, realizando el arranque de las cabezas con buen tiempo.

    En terrenos sueltos los bulbos se desenterrarán tirando de las hojas, mientras que en terrenos compactos es conveniente usar palas de punta o legones.

    Las plantas arrancadas se dejarán en el terreno durante 4-5 días (siempre que el clima lo permita) y posteriormente se trasladan en carretillas a los almacenes de clasificación y enristrado.

    A medida que se vayan recogiendo los bulbos se deberán limpiar de la tierra que tengan adherida.

    Después de 10 a 15 días de haber suspendido el riego y cuando el suelo lo permita, se pasa un "cuchilla" accionada por un tractor por debajo de los bulbos para aflojarlos.

    ajos2.jpgDespués de la recolección y durante el período de selección, se irán apartando los bulbos mejor conformados, sanos y aquéllos que respondan totalmente a las características de la variedad cultivada.

    A continuación se enristrarán y las ristras se colocarán bajo techo, en lugar bien seco y ventilado.

    Guardar unos cuantos bulbos para replantarlos al año siguiente.

    (Fuente: INFOJARDIN)


    Bueno amigos, creo que con toda esta información ya podeis tener una opinión más solida sobre tan preciado condimento y remedio natural. Te animo a que empieces a tomar un diente de ajo todas las mañanas, antes de desayunar, también a que lo uses en la cocina para enriquecer tus platos y si te es posible, práctica el autocultivo puesto que es muy fácil y además es una especie extraordinariamente resistente

    Si lo tomas con asiduidad, estoy seguro que afrontarás la "crisis artificial" de la gripe porcina, con un número mayor de defensas  y el virus H1N1 pasará de largo por tu vida. Ante todo, querido amig@: NO TE VACUNES, es mi consejo. Yo desde luego no me vacunaré ni aunque me lleven esposado al hospital y a punta de pistola.

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